Frío a partir del calor. No es nada nuevo, quienes tengan más de cinco décadas en su haber, o hayan visitado hogares alejados de las ciudades, habrán visto las heladeras que funcionan a queroseno. El queroseno encendía la llama, y esta movilizaba los gases que enfriaban a la heladera. Ingenieros españoles ahora han desarrollado algo parecido para el aire acondicionado de los coches.

image58 Aire acondicionado a partir del calor Sólo que en este caso es más ecológico, no se quema ningún tipo de combustible, sino que se aprovecha el calor residual del motor del coche.

Investigadores de la Universidad Politécnica de Valencia participaron de un proyecto europeo llamado TOPMACS (Thermally OPerated Mobile Air Conditioning Systems), coordinado por el centro italiano de investigación CRF.

Por ahora han llegado a dos prototipos, uno para camiones y otro para coches comunes. El primero se instaló en un camión Iveco Stralis y el otro en un Fiat Grande Punto. El sistema lo desarrolló el centro de investigación holandés ECN. Los investigadores españoles optimizaron el diseño con modelos matemáticos que extraen el máximo de potencial del calor del motor.

¿Qué beneficios se obtiene de esto? Un ahorro considerable en el consumo de combustible. Los sistemas comunes de aire acondicionado de los coches necesitan un compresor de gas que consume mucho, sino que se basan en bombas de circulación de agua.

“Los equipos de aire acondicionado instalados actualmente en los vehículos funcionan con un compresor que requiere de alimentación. En verano, el aire acondicionado puede llegar a suponer un consumo adicional de combustible del orden de 3 litros por cada 100 kilómetros recorridos en conducción urbana. Con este nuevo sistema, este consumo casi desaparecería, ya que aprovechamos para producir frío una energía que actualmente se desecha”, apunta José Miguel Corberán, director del Instituto de Ingeniería Energética.

Entonces no solos e ahorra combustible, y así evitamos una gran cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero, sino que también se reduce el impacto sobre el medio ambiente en otros sentidos. Los acondicionadores de aire suelen utilizar líquidos refrigerantes que contaminan, pero este nuevo aire acondicionado se refrigera con agua.

Lo interesante, es que esto no sólo se podría aplicar a los coches, sino que más adelante, cuando se mejoren los prototipos reduciendo el volumen y los costes, también se podría usar en los hogares, mediante la recuperación de energía solar.

Fuente: SINC

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Etiquetas: ACS, Agua, ahorro, aire, aire acondicionado, Alimentación, ambiente, calentamiento, coches, combustible, consumo, diseño, ecología, efecto invernadero, emisiones, energía, Energía alternativa, energía solar, Fiat, gas, gases, hogar, HP, Italia, medio, medio ambiente, moto, SINC, solar, TED