El viento está en casi todos lados, en la costa, la montaña, mar adentro y obviamente también en la altura del cielo. Incluso allí los vientos suelen ser más fuertes. Con esa idea, investigadores de Stanford, California, han pensado en crear rotores que puedan capturar energía eólica a kilómetros de altura.

image thumb13 Energía eólica a 9 kilómetros de altura

“Hay una enorme cantidad de energía disponible en los vientos de gran altitud”, dijo Ken Caldeira, investigador del Carnegie Institution’s Department of Global Ecology, y responsable de este estudio. “Estos vientos soplan mucho más fuerte y de una forma más estable que los vientos de superficie, pero uno tiene que subir kilómetros para conseguir una buena ventaja. Idealmente, uno tendría que llegar a unos 9 kilómetros de la superficie”.

A esas alturas corre lo que se conoce como corriente de chorro, flujos rápidos de aire que se ubican entre 9 y 11 kilómetros sobre la superficie.

Según los cálculos de os investigadores, si se cubriese un 10 por ciento de la superficie del mundo con turbinas eólicas a esas alturas, se lograría una cantidad de energía tal que podría abastecer a todo el mundo 100 veces.

El problema es que estas corrientes no sólo están allá arriba a kilómetros de distancia, sino que cambian con las estaciones, ya que dependen mucho de las diferencias de temperatura. Pero fuera de eso, son vientos continuos, y 10 veces más fuertes que cualquier viento que sople a nivel del suelo.

Ahora… ¿Cómo se captura semejante viento a tanta altura?

Se han propuesto una serie de tecnologías para aprovechar esas corrientes, que incluyen una especie de barriletes o cometas con turbinas eólicas anclados a tierra. Con este sistema se podrían generar hasta 40 megavatios con uno solo de esos aerogeneradores barriletes.

Lo principal del estudio realizado por los investigadores estadounidenses, es un compendio de datos climáticos de 28 años, con los que han realizado un mapa de los vientos globales de gran altitud.

Por ejemplo han descubierto, que las mejores corrientes están sobre Japón y el este de China. También en la costa este de Estados Unidos, el sur de Australia y el noreste de África.

Al parecer en esas zonas cada metro cuadrado puede generar aproximadamente unos 10 kilovatios de energía eólica. Algo impensable a nivel del suelo, donde en las mejores localidades eólicas se puede llegar al kilovatio por metro cuadrado, dicen los investigadores.

El problema principal es que utilizar esas corrientes podrían traer varios problemas. Si se lo hace a gran escala podría alterar la circulación del aire, lo que podría provocar un desastre ecológico al alterar el clima mundial.

Si no se hace a una escala masiva, según la simulaciones de los investigadores, no parece haber efectos nocivos.

Otro problema es que las corrientes son constantes pero no todo el año, hay épocas en las que ni siquiera sopla el viento. Pero teniendo una forma de almacenar la energía en épocas de viento, o creando muchas de estas granjas eólicas de gran altitud a nivel nacional, o mundial, podría paliar la falta en un lado con la potencia de otro.

Obviamente, como siempre decimos, esto no es una solución única para los problemas energéticos del mundo, es una entre tantas, que podrá ayudar y mucho, a librarnos de las nocivas energías provenientes de fuentes fósiles, como el carbón, el petróleo, etc.

Fuente: Livescience

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Etiquetas: aire, Argentina, australia, california, carbón, carne, China, ciencia, eficiencia, energía, Energía alternativa, energía eólica, EPA, especie, Estados Unidos, estudio, Ford, hogar, Mundial, suelo, tecnología, temperatura, tierra, turbina, viento