Constatamos que la conciencia ecologista se ha extendido en los últimos años.  Una mayor conciencia se está traduciendo en cambios actitudinales que pasan por tener una relación diferente con los objetos que usamos y más respetuosa con el medio ambiente. Antes de desprendernos de cualquier cosa conviene conocer su potencial de reciclaje, al comprarla es recomendable elegirla en función de un criterio de pre-ciclaje. Esa visión se extiende a los desperdicios más inmediatos, los que producimos a diario.

compostera El Compost doméstico, ¿utopía o realidad?

Un ser humano por el hecho de seguir con vida es una fuente de detritus, bueno, como cadáver también lo sería, pero dejemos ese punto de lado para el tema de ahora. Por si no lo sabía, sus materiales de deshecho, tanto los que pasan por su tubo digestivo como por los que se quedan en el plato o se pudren en la fresquera antes de ser consumidos, son energía potencial. Lo que es expulsado por el ano o lo que no le sirve para su boca, puede servir para otro registro biológico. Esos deshechos contienen nutrientes que debidamente tratados se convierten en adobe y fertilizantes para el suelo. De la primer tipo de los detritus no vamos a hablar porque los domicilios modernos no están preparados para el reciclaje de los excrementos y éstos son enviados al alcantarillado público donde son irremediablemente malogrados al ser mezclados con otros desechos químicos o industriales no biodegradables. La domótica del futuro contemplará otra clase de wcs y formas de higiene corporal que los recicle y lleve a una unidad de compost o a un pulmón para la producción de biogás. Para entonces ya se adelantarán soluciones para hacer compost útil o híbridos de compost entre evacuaciones humanas y otros deshechos. Por el momento esto parece ser producto de la imaginación más vivamente escatológica y no seguiremos por esta vía expositiva antes de que la lectura produzca horcajadas.

Ahora nos centraremos en el compost elaborado a partir de restos orgánicos producidos en una unidad doméstica por deshechos de comida y otros vegetales.

Conviene redefinir el compost o compostaje. El compost es material orgánico que se ha desmenuzado y homogenizado e ido desarrollado como nutricio para las plantas sea cual sea su extensión, desde jardines babilónicos a pequeñas jardineras en la terraza. El compost se puede hacer sin tener un suelo de tierra en el patio o sin ni siquiera tener patio, basta tener unos cuantos tiestos, o ni siquiera, esto, basta tener un balcón, no es indispensable una terraza. No es que el contacto con el exterior sea una condición inevitable para hacerlo ya que su fermentación se produce dentro de un espacio estanco para el tipo de bidón que proponemos, y que venimos experimentando desde hace 10 años

Este desprende continuamente liquido que, se drena por su parte más baja y que en si mismo es ya un nutriente de jardinería y que debe ser reconducido convenientemente a las plantas. Hacer eso desde la cocina, dadas las dimensiones de la cocinas sería algo complicado. Lo ideal es que la base de sostén del bidón sea ya una jardinera o directamente el suelo de tierra si se dispone de ello. Hablamos de un bidón de plástico duro, de tapa ancha. El ideal es el típico de 200 litros usado en la industria química muy fácil de identificar por su color azul, ovoide y de tapa negra de unos 30 cms de diámetro con brida zincada. La parte mas ancha del bidón en el centro debe estar entre los 50 y 60 cms. Conviene decir que el interés de este bidón es tal que se ha llegado a fabricar porque tiene un valor por si mismo para transporte de lo que sea, aunque originariamente fuera usado exclusivamente para usar productos químicos tóxicos, algo para que lo que se sigue haciendo. Es un bidón que está por todas partes aunque comprarlo no es tan sencillo. En los polígonos industriales de Catalunya, a pesar de la famosa racanería catalana, los tiran a containers o los desprecian una vez usados. Todos los hortelanos periurbanos que se precien se han hecho con una dotación de ellos que usan como cisternas de agua que recogen de la lluvia o del rio más cercano, para sus riegos. Lamentablemente, no todos los hortelanos conocen la técnica del compost y usan o bien fertilizantes químicos o no usan nada. Un inciso con respecto a los agricultores. Todavía hoy en dia se puede ver como se utiliza la técnica en los márgenes de los campos de cultivo para quemar malas hierbas y rastrojos para recuperar tierra a favor de las plantas que quieran cultivarse o para que éstas no vean su terreno invadido por aquellas. Los elementos constitutivos de las plantas se pierdan a pesar de que sus cenizas son buenas para la tierra. Todo tipo de hierbajo, matorral, tronco, puede ser enviado a procesos de compost, aunque para acelerarlo se necesite desmenuzarlo al máximo posible. Hay máquinas trituradoras para eso. En términos domésticos, una simple tijera de poda o como mucho un serrucho, puede trocear la planta que sobra y embutirla convenientemente dentro del bidón.

Ese bidón hay que tomarlo como un auténtico estómago lleno de vida en su interior. En el principio de su llenaje no hay que ir con mucho cuidado, basta tirar el basurero de lo orgánico de su cocina en su interior, tal cual. El recipiente no, bestia, el contenido. No es necesario poner una bolsa de plástico para recogerla aunque las haya biodegradables (un gasto y un inconveniente menos) sino ir llenando el tacho de la basura y vaciarlo cuando toca. Una observación con respecto a la basura en ese estadio, generalmente aguardando su destino bajo el fregadero: no huele mal si se cumplen tres condiciones: mantener la tapa cerrada, no removerla y no permitir que se meta agua en su interior. El momento aciago es el del traslado de ésta al bidón, puesto que tanto la de la cocina como la del reservorio que le esperan van a oler mal, especialmente en verano. El gas metano está para eso para gasear finas sensibilidades y justificar decir una opinión en voz alta como que el mundo es una mierda, mientras se hace el trasvase. Nadie podrá decirte que utilizas tacos o eres un mal hablado. Con respecto al pequeño cubo de basura de la cocina toca lavarlo con agua a presión la cual ya se puede aprovechar para regar las plantas o bien meterla dentro del mismo bidón-digestor. Cuanta más humedad haya en su interior antes se acelerará el proceso. Dentro de él se mantendrán en congreso faunístico permanente bastantes especies de insectos que trabajaran gratis y encantadas para ir transformando un montón de materiales que son a simple vista un asco en un compost oscuro, casi negro, y suculento de primerísima calidad al cabo de un tiempo.

Los modernos ayuntamientos, que vienen trabajando a favor del medio ambiente, vienen articulando alternativas de recogida de materiales orgánicos para llevarlos a las nuevas plantas de compostaje que ,a escala industrial, se vienen instalando a unos cuantos quilómetros dela zona de residencia. Todas las estimaciones sobre las pérdidas de cualquier ciudad, en su ignorancia en no reciclar sus detritus, demuestran que son millones de toneladas de materiales reciclables en todo el planeta que puede muy bien suponer la recuperación de una tercera parte de las energia iniciales gastadas para la producción de todos aquellos materiales. Es perfectamente lógico que instrumente estas recogidas y reeduque a la ciudadanía en distinguir a que container va cada una de sus objetos de deshecho, No comentaremos los otros (cristales, papales o baterías) pero por lo que hace a lo orgánico, el viaje que hace la basura orgánica de una casa urbana al container especial para recogerla, generalmente de color marrón y de tamaño considerablemente mas pequeño que los otros para latas, plásticos, tetrabrik y papeles. De este a la planta de compost y de ésta a su ensacado para que luego los habitantes de esa misma casa vayan a comprarlo para nutrir su jardín tiene algo de absurdo. Es un viaje de ida y vuelta de un material que se puede confeccionar in situ sin perder tiempo personal del ciudadano en toda la gestión de traslado y sin hacérselo perder a la comunidad. En realidad la planta de compostaje a nivel municipal o zonal sí es necesaria porque hay los propios deshechos que genera la ciudad provenientes por ejemplo de la poda de árboles, también la recogida de excrementos de caballos en las que todavía hay lugares que tiran de ellos (los taxis de caballos en Senegal por ejemplo). La noción del compost es la misma, varía la escala con que se confecciona.

Volvamos al de tipo doméstico. El bidón se va llenando proporcionando la primera ventaja de todas, no tener que cargar con la bolsa de basura de lo orgánico cada equis días para llevarla al contenedor de la calle, esto en el supuesto de que en la calle haya uno. Ese solo hecho ya significa ganar tiempo, ideal para personas de agendas activas. En segundo lugar el compost de bidón permite dejarlo a su libre suerte. No hay que hacer nada, salvo no olvidarse de taparlo con la tapa para que no desprenda el mal olor. En la medida que se va llenando habrá que empujarlo hacia abajo con un palo de madera o mejor un tubo de plástico duro (uno de pvc de tubería se puede reciclar para eso). Tras unos cuantos meses, eso depende de la cantidad de restos producidos por la unidad domestica, el bidón estará lleno y en principio no se podrá meter ya nada más pero el compost no estará hecho porque habrá una diferencia considerable en lo que empezó a descomponerse en los primeros meses con lo de los últimos. Habrá que tener un segundo bidón en el que repetir el proceso del primero dejando este que siga trabajando solo como si de un escocés en una barrica de roble se tratara convirtiéndolo en un buen escocés, no el ciudadano sino el wiski. El caso es que el compost en proceso del bidón se irá asentando y dejando espacio libre en la parte superior, a la que opcionalmente se podrá añadir más basura. En un momento dado el bidón número uno estará listo para ver como ha quedado el niño. Ese es el momento estelar. Todos los anhelos de tanto tiempo, se verán compensados y para los incrédulos iniciales, ahí donde habían cáscaras de huevo, colillas de cigarrillos (sin el filtro, ¡por favor!), espinas de pescado, patas de gallina (si los comensales no son vegetarianos), huesos de todas clases, los de roer y los roídos, bichos muertos (la culebra que te desliza el vecino solo para molestar, algún ratoncito veraniego, la rata de cloaca que en duelo impostergable venciste, o ella o tú, el polvo que recoges del suelo…). En realidad tu bidón esta diseñado para aguantarlo todo y hacer el compost menos ortodoxo de los conocidos y recomendados pero cuyo resultado final es tan homogéneo como el que más. Leemos que el polvo del suelo o las cáscaras de huevo no son recomendables, tampoco los huesos mondados de la carne, bueno todo esto debería llevarse donde, con los platicos o las pilas eléctricas en el container de la calle, no. Todo al bote. También papel de envoltorio, no el impreso (la tinta es tóxica por tinta, a veces también por lo que dice en algunos medios periodísticos y literatura política) sino el de color papel, también cartón, hueveras de cartón que no viene a cuenta llevarlos hasta la papelera del despacho, todo cabe y entra, le da esponjosidad y permite una intrincada red de laberintos para la micro fauna de distintas categorías que se junte ahí para sus orgías o proyectos para un universo mejor. Atención con esos animaluchos de alguna clase, en las que por cierto no faltaran gusanos serpenteantes pero que habrán venido a casa, nadie sabrá como, sin pasar por la tienda de productos biológicos para comprarlos. Toda la fauna, miles de bichos y bichitos son tus aliados, pero tampoco es cuestión de llevártelos a la cama por mucho que los quieras ni de dejarles entrar en casa. Es así que el momento en que se abra la tapa del bidón ha de ser de noche y con la puerta del domicilio cerrada. Si cometes el error, imperdonable de abrir la tapa, cientos de mosquitas vinateras se van a escampar por el patio y ya no van a volver a entrar dentro dl bidón., No puedes decirles, titas, titas, volved a casa que cierro la puerta. Puedes intentarlo pero no te harán caso. La inmensa mayoría habrán nacido en el interior y querrán explorar el mundo de afuera, tienen su derecho te harán puñetero caso. Por la noche la fauna estará parada. Hay que ponerse del lado de su punto de vista, dentro del bidón todo es oscuro y denso, en una situación pre-anaeróbica, al levantar la tapa durante la luz diurna significa una agresión fotónica a toda la comunicad de voladores y microorganismos. La renovación de la teca les alegrará. Otro dato a favor de hacerlo por la noche es que lso vecinos con telescopio dedicados a espiar a los raros del vecindario (quien haga compost doméstico por definición es raro) no podrán presentar ninguna queja, porque en el más exagerado de los casos en que el efluvio -de los escasos segundos de la operación de realimentado de basura- que llegue a las ventanas abiertas de verano en sus dormitorios podrán confundirlo con otras ventosidades más cercanas.
Tras el compost definitivamente terminado, previa comprobación de que es así, tapa levantada, desaparición de la fauna voladora, forma compacta, esponjosidad y contextura general parecida a la tierra más gustosa para plantas y bacterias toca vaciarlo. Aquí te quiero ver mariposa. Los bidones para compost que comercializan tienen una forma de apertura por la panza, de tal manera que no hay que mover todo su volumen para sacar sus interioridades hechas virtud. El sentido de la estética de quien los hizo es tal que espanta. En el caso de nuestro diseño no hay otro remedio que bascular el bidón entero y vaciarlo en el suelo, sobre un plástico o algo que proteja el enlosado si es una terraza, con sumo cuidado, de tirarlo o dejarlo caer nada. Una vez vaciado se reparte el contenido equitativamente entre la vegetación, que ninguna planta se quede sin su ración. Las plantas no tienen celos como los humanos pero sí se enteran si reciben su parte merecida de alimento o no. Para bascular el bidón, a pesar de que pesa 200 kilos o mas no tiene ningún problema si estaba sobre un podio de sostén, el suelo o un arriate. Es más complicado si está embutido dentro de un arriate, para sacarlo se necesitará una grúa o un competidor de sumo. Repartido el alimento nutricio entre las plantas vuelta a empezar, el bidón no hay que limpiarlo y puede seguir produciendo más compost. En cuanto al compost terminado ningún remilgo, podria servir como lecho nupcial para novios en su luna de miel o como barro terapéutico para personas con psoriasis y dermatitis inexplicables. En cuanto al olor ninguno. El milagro de la naturaleza se ha producido.

¿Y si no tengo macetas o plantas qué hago? Pues antes que nada corregir éste déficit, no hay algo mas huraño que una persona sin una sola maceta o macetita en su alfeizar de la cocina o en su mesa de despacho, ¿Qué menos que un albahaca? ¿Un cactus mexicano o un bonsái? Evidentemente estas tres macetitas no van a ingerir dos kilos de compost, ni siquiera en lo que queda de siglo pero pueden reiniciarte en la noción del hortelano en lista de espera para alcanzar el cum laude en el tema. Entretanto e bidón digestivo puede funcionar y a final de año en lugar de regalar chorradas a tus amigos y visitantes puedes regalarles compost como mínimo para adornar sus pesebres dándoles el máximo de realismo. Un futurista puede almacenar el compost resultante en sacos de 50 kilos perfectamente cerrados y meterlos en el desván o donde sea para la próxima casa con jardín que quiera pagarse. Regalar compost es una buena idea, especialmente si en lugar de comprar un pino truncado por la mitad para navidades se regalan arboles de jardinería a los amigos para que los planten en sus casas y cuiden. No solo me ha regalado un limonero sino que me ha traído un par de sacos de compost hechos por el/ella mismo/a. se puede decir algo más bonito de un agasajador que esto.

La unidad domestica que proponemos no es para hacer compost fino con gusanos rojos. Los gusanos son muy señoritos y en tanto que seres vivos acostumbrados a la buena vida piden materiales frescos a diario que puedan zamparse. Las evacuaciones de estos dan un compost de la mejor calidad calidad. Un kilo de ellos, unos 3mil, se pueden adquirir en granjas especializadas que los tienen reproduciéndose en su permanente actividad come-restos. Este tipo de compost es posible hacerlo en casas-granjas o con un bagaje de restos considerable. La del bidón estanco es para quien no se puede ocupar a diario de su unidad de combustión y no puede hacer diferencias entre unos restos recomendables y otros que no lo son tanto.
Para acelerar un proceso de compostaje se recomienda que cuanto más desmenuzada esté la materia y mas se preseleccione mejor. En el bidón, en cambio, cabe todo lo que sea desintegrable, todo por tanto, salvo plásticos, lingotes de oro, piedras preciosas o no preciosas, aceros inoxidables. Se puede mezclar perfectamente huesos del plato, con la poda de la buganvilla o el tronco de la yuca fallecida, y las cacas del gato o del perro incluidas a pesar de ser alimentados con piensos industriales no siempre fiables, por supuesto los restos de la comida, las pelas de los cítricos, los huesos de las frutas, la hojarasca de otoño, las cáscaras de pipas y cacahuetes, las pantas que se han muerto por exceso de sol o exceso de agua. Todo. También puede ser el féretro de nuestra mascota cuando llegue su hora si sentimentalmente se puede integrar a esta idea del recicladero. El bidón de compost es un gran digestor de fermentación que lo quema y disuelve todo, si se le da tiempo para eso. Todo, repetimos que sea descomponible. El estravío de una cucharilla o el envoltorio de una bolsa de patatas fritas, al cabo de un año, cuando el compost esté hecho, reaparecerán delatando al infractor. Fíjate, han aparecido aquel par de cucharitas del ajuar de tu madre que desaparecieron durante la cena en la que vinieron tal y cual, y ¡nosotros que creíamos que se las habían llevado de recuerdo por lo muy bien que nos pasamos aquella velada! Cuando tienes invitados en casa si no les instruyes adecuadamente te mezclan las basuras porque algunos piensan que hacer la separación es de pijos esnobistas y antes de preguntar echan al primer cubo que ven los restos del plato.

Para una familia nuclear que no sea de obesos y no coma lo razonable multiplicado por cuatro, un bidón de este volumen puede llegar a tardar incluso un año en ser llenado, dependiendo de sus periodos de vacaciones y sus itinerarios de restaurantes. En realidad pasan los años sin ser llenado si se hace mucha vida callejera o se come a menudo fuera. Entiéndase sin ser llenado de compost. Los materiales verdes, enseguida pueden ocupar su volumen pero dia a dia se van reduciendo por su propio peso y su deshidratación. El mecanismo y material es algo tan sencillo como ese bidón con la base perforada un agujero de un par de cms en el centro, como el de una maceta es suficiente, para mayor seguridad puede haber un segundo, no hace falta hacer una parrilla de agujeros en la base. Opcionalmente se puede hacer uno o dos a unos tres centímetros de la base en los laterales para que haya permanentemente una base liquida. Conviene la deshidratación pero no tanto. Una humedad permanente acelera el proceso de fermentación.

El reciclador nato cuando viaja sigue teniendo la costumbre de separar sus basuras incluso en aquellos países y establecimientos que no comprenden el intríngulis de todo esto. No puede llevarse un bidón miniatura en su maleta de viaje pero si puede separar las basuras y enterrar directamente las orgánicas en el suelo si tiene suelo a mano para hacerlo.

Y fin. Este articulo-relato llega a su final, tú estás al principio: tienes un reto por delante y demostrarte que hacer compost es algo tan sencillo como lo explicado. Necesitas, dos puntos, (va un párrafo de resumiendo):

1- uno o mejor dos contenedores de plástico estanqueizados de 200 litros (opción a usar de 100 pero no es lo recomendable, también puedes jugar con uno de 200 y otro de 100)
2- un tubo para apretar el contenido
3-un tacho de basura de unos 8 litros (más pequeño que los habituales) para los restos orgánicos en la cocina
4-unas tijeras de podar para desmenuzar las plantas con tronco duro de tu patio
Y entrando en las condiciones psicoideológicas 5- voluntad y sistemática para hacerlo
6- meter esto dentro de una idea de autosuficiencia
7 librarte de prejuicios escrupulosos que esto es caca no lo toques, slogan que hizo furor responsable del fracaso escolar de varias generaciones seguidas.

Fuente: Utopía en Marcha

A 2 personas les gusto
Compartir en:
  • Facebook
  • Twitter
  • Meneame
  • StumbleUpon
  • Technorati
  • del.icio.us
  • Print
  • PDF
  • Google Bookmarks
Etiquetas: biodegradable, compost, compostaje, compostera, humus, orgánico, sustentable